jueves, 14 de septiembre de 2017

FRONTAL DEL ALTAR


Detalle
Pieza de 285 x 66 cm que ha de datarse por sus rasgos estilísticos en la segunda mitad del siglo XVI.

Se desconoce el autor o autores, pero durante el siglo XVI está documentada la presencia de numerosos bordadores en la Comunidad de Calatayud, y concretamente en Ateca entre 1550 y 1571 estaba avecindado el bordador Domingo García.

El campo de la pieza es de un tejido de color dorado con motivos en terciopelo carmesí del tipo “alcachofa”, muy característico del siglo XVI. Algunos apliques se han realizado en terciopelo carmesí liso.

Sobre ese campo se han aplicado piezas bordadas mediante la técnica del bordado sobrepuesto, realizadas en hilos metálicos de plata y oro e hilos de seda de colores intensos. Se distinguen diversos tipos de punto: punto de matiz en las vestiduras para recrear el volumen y el juego de luces y sombras, punto de pespunte, punto de cordoncillo de oro, etc.

Por otro lado, las imágenes se recortan sobre bellos paisajes naturalistas, donde se funden ciudades, mares, ríos, bosques, fuentes y animales, recreando un “telón realista” que sustituye a los fondos dorados característicos de este tipo de piezas en el gótico.

Desde el punto de vista artístico cabe destacar la sutileza del modelado, lograda a través del bordado, especialmente notable en los rostros y vestiduras de los personajes.
Esta pieza presenta, sobre el campo, una serie de bordados que representan a los doce apóstoles y Jesucristo. Las figuras se disponen bajo arcos de medio punto que apean en pilares formando capilletas.

Cada una de las escenas tiene de fondo un rico paisaje que crea perspectiva. En la mayoría de los casos se trata de paisajes meramente decorativos, con edificaciones, árboles, ríos, etc. Sin embargo, en otros casos, los paisajes ilustran la leyenda del apóstol, con abundantes detalles.

Estracto de: Inventario de Ornamentos Litúrgicos, Ana Lacarta Aparicio. Ateca nº 6. 2006.


Fotografías: J. Martín y F. Pérez


viernes, 13 de enero de 2017

RUTAS LOCALES DE ATECA.

R.1 - Barranco de las Torcas – Sierra del Caballero



El recorrido

La ruta comienza cuando el barranco de las Torcas se cruza con la antigua N-II junto al río Jalón. Asciende el barranco durante 1,3 km entre antiguos campos de cultivo, principalmente cerezos y almendros. Llegados a un antiguo silo de uvas se toma a la izquierda  el Camino de los Colmenares que 500 m más adelante se bifurca bajo un gran pino carrasco. Se sigue el camino de la derecha que asciende durante otro 1,5 km.





Cuando termina la ascensión hemos llegado a la Cruz del cura, donde giramos a la izquierda llevando a nuestra derecha pinos carrascos (Pinus halepensis) y arizónicas (Cupressus arizonica) ambas especies de repoblación y cuando el bosque nos lo permita comenzaremos a ver magníficas vistas de la Sierra del Caballero al frente y a nuestras espaldas, el estrecho valle del río Jalón.

Poco más adelante, a la derecha junto al camino, encontramos los restos del corral de las Peñas Albas, uno de los numerosos corrales de ganado lanar que jalonan el término de Ateca y que servían para albergar el ganado tras la jornada de pastoreo. Generalmente están construidos en mampuesto y piedra seca con ripio. Constaban de una parte cubierta con cañizo y teja curva y otra parte descubierta. Le siguen la Peñas Albas, a la izquierda, afloramiento de cuarcitas blancas que dan nombre a la zona. A la derecha podemos ver Castejón de las Armas en la entrada del valle del río Piedra que no tarda en entregar sus aguas en el Jalón.

El camino sigue al frente ascendiendo hasta llegar al punto culminante en el que la pista comienza a descender y ya se puede ver la ermita de Santiago desde donde podremos disfrutar de unas magníficas panorámicas. La ermita es de mampostería y conocida desde el siglo XVI en que estaba bajo la advocación de San Cristóbal, fue restaurada en 1999.



El camino sigue descendiendo hasta llegar al camino del Cementerio por el que cruzaremos sobre el puente que salva el barranco de las Torcas al cual descenderemos para llegar al punto de inicio de la ruta.

El medio natural

El clima de Ateca es mediterráneo continentalizado que le confieren unas temperaturas más extremas que las regiones de clima continental y un régimen de lluvias escasas como en los climas mediterráneos, lluvias que se producen principalmente en otoño y primavera (media anual de 380 mm). Esto hace que la vegetación se corresponda con el matorral mediterráneo, con plantas adaptadas a soportar el verano árido y un invierno con temperaturas a veces extremas. Será este tipo de vegetación la que podremos observar a lo largo del recorrido, siendo las plantas más características los tomillos con tres especies diferentes: Thymus vulgaris, Thymus zygis (casi inindistinguibles) y Thymus mastichina, ésta última es la conocida Mejorana que en Ateca y otros muchos lugares es utilizada como tónico estomacal. Pequeños árboles y arbustos como la carrascas o encina (Quercus ilex) y alguna coscoja  (Quercus coccifera), rosales silvestres (Rosa sp.), retamas (Retama sphaerocarpa) y la jara blanca (Cistus albidus).

Tomillo
Mejorana
Rosa silvestre
Jara blanca

Entre la fauna destacaremos mamíferos como el jabalí (Sus scrofa), el corzo (Capreola capreola), y el zorro (Vulpes vulpes); aves como el mirlo (Turdus merula), la cogujada común (Galerida cristata) y la curruca rabilarga (Sylvia undata); reptiles como la culebra bastarda (Malpolon monspessulanus), la mayor culebra de Europa, y el lagarto ocelado (Lacerta lepida); numerosas especies de mariposas desde la gran macaón (Papilio machaon) la mucho más pequeña canela estriada (Lampides boeticus).

Corzo

Cogujada

Curruca rabilarga

Lagarto ocelado
Canela estriada

Macaón